En un automóvil: Control de tracción es un sistema de seguridad automovilística lanzado al mercado por Bosch en 1986 y diseñado para prevenir la pérdida de adherencia de las ruedas, de tal forma que éstas no patinen cuando el conductor se excede en la aceleración del vehículo o el suelo está muy deslizante (ej.:hielo).

En una motocicleta: La finalidad del control de tracción es la de mantener la tracción constante del neumático trasero sobre el asfalto. Es decir, evitar que la rueda trasera derrape y pierda el agarre en la superficie sobre la que está girando. Ya sea por fuertes aceleraciones o porque la superficie ofrezca poco agarre, esté húmeda o sucia.

En natación: El control de #tracción es la combinación perfecta entre longitud de brazada y frecuencia de brazada. Buscando un símil con el automóvil o motocicleta, es conseguir que nuestro brazo no patine debajo del agua y que el agarre sea lo más eficiente posible.

Al igual que no es bueno aumentar excesivamente la longitud de brazada para conseguir ir más suave y por tanto “más cómodo”, ya que lo que conseguimos en este caso es un aumento del gasto del volumen de oxigeno y un aumento de pulsaciones (como se demuestra en los estudios de piscina sin fin de la Universidad Southwestern de Texas, McLean et al, 2010), tampoco es conveniente realizar excesivas brazadas para mantener nuestro ritmo y con ello conseguir una disminución de la longitud y por tanto un peor agarre, en definitiva pérdida de eficiencia.

¿Y como podemos saber si lo hacemos bien?:

Para explicar la eficiencia el entrenador Ernest C. Maglischo introdujo el término #SWOLF, esta palabra es una combinación en inglés de Swim y golf y por tanto lo que se busca es realizar una distancia en el menor tiempo posible con el menor número de brazadas. 

Actualmente hay muchos pulsómetros que llevan el indicador swolf, esto nos facilita realizar la suma automáticamente en cada serie que realicemos, para ello al acabar la serie miras tu pulsometro y cuanto menor sea el swolf, más eficiente eres en el agua.

Si no tienes pulsometro no pasa nada: Realizas un largo de piscina ( 25 o 50 mtrs,) pero sin viraje, para que sea más real, y miras el tiempo realizado y las brazadas en este largo, si en 25 metros has hecho 18 brazadas y 20″, tu índice swolf es 38. Ahora puedes hacer todas las combinaciones que quieras aumentar la longitud, aumentar la frecuencia para mejorar el tiempo realizado, etc., pero en cualquier caso la mejor serie será en la que mejor indice SWOLF hayas obtenido.


CONCLUSIÓN: Busca la eficiencia en el agarre de tu brazada, mejorando tu técnica y utiliza el índice swolf como referencia para ver tu progresión, pero no te obsesiones en aumentar la longitud de brazada, ya que menor longitud no significa mayor eficiencia.