1.- Una cantidad pequeña verá que esto es una gran responsabilidad para la familia y prefieren que su hijo a los 10-11 años se tome la natación como una diversión y dejan los entrenamientos en segundo plano, anteponiendo los estudios o las relaciones con gente de fuera del Club, Piscina.
Seguramente cuando el nadador/a, entre al instituto dejará la natación y empezará una nueva actividad.
2.- Otro porcentaje mayor pero parecido al anterior, deja que su hijo/a, vaya a todos los entrenamientos y competiciones, y utiliza el deporte como educación, para que su hijo tenga valores, como el compañerismo, responsabilidad en lo que hace, etc., pero sin darle importancia a los méritos que pueda conseguir, para evitar lo que luego explicaremos como TRANSFERENCIA DE EMOCIONES.
Educación emocional
Comunicación abierta sin presión
Apoyo psicológico especializado.
Redefiniendo el éxito como el desarrollo personal y la autonomía del deportista. Aquí se detallan las acciones clave para cada actor:
1. Para los Padres: Apoyo sin Presión
- Enfoque en el proceso, no en el resultado: Valora el esfuerzo, la dedicación y el aprendizaje, no solo si ganaron o perdieron.
- Comunicación abierta: Pregunta «¿te divertiste?» o «¿cómo te sentiste?», en lugar de «¿ganaste?». Fomenta un ambiente seguro para hablar de frustraciones sin juzgar.
- Respetar la autonomía: Permite que el deportista tome decisiones sobre su carrera para fomentar su autoconfianza y evitar el burnout. (El síndrome de burnout o «deportista quemado» es un estado de agotamiento físico, emocional y mental crónico provocado por el estrés deportivo prolongado. )
Evitar la transferencia de estrés: Reconoce tus propias emociones y no conviertas la carrera de tu hijo en tu proyecto personal.
2. Para el Alto Rendimiento: Salud Mental Integral
Psicología deportiva: Incorporar la preparación mental al mismo nivel que la física y técnica (visualización, relajación, gestión del estrés).
- Normalizar el descanso: Fomentar una cultura que valore la recuperación física y mental como parte del entrenamiento, reduciendo el estigma sobre la salud mental.
- Redes de apoyo externas: Asegurar que los atletas mantengan relaciones personales fuera del deporte que los valoren como personas, no solo por sus logros.
3. Soluciones
Educación compartida: Talleres para padres y entrenadores sobre los riesgos de la presión excesiva y la importancia de la salud emocional en adolescentes.
- Establecer límites: Definir expectativas realistas entre entrenador, deportista y padres para alinear objetivos.
- Intervención profesional: Acceso rápido a psicólogos especializados para gestionar crisis antes de que se conviertan en lesiones, abandono o trastornos graves.
