Cada entrenamiento por muy intenso que sea, por muy complicado que sea, sólo nos va a servir si:

1.- Confiamos que es lo que nos va a hacer mejorar.

2.- Disfrutamos tanto en aquellos que son divertidos como en los que tenemos que darlo todo.



A.- Recuerda por qué te gusta nadar.

Seguro que empezaste a nadar con mucha ilusión y a medida que avanzas y mejoras aumenta tu ilusión, pero sin duda vas a tener momentos difíciles, en los que llegas a pensar «y que hago yo aquí». 

Te aseguro que es pasajero y que llegas a un punto en el que si no nadas te falto algo para ser feliz.

Si estás en esa situación piensa por qué empezaste con la natación y seguro que aparece una sonrisa en tu cara y entonces lo entiendes.

B.- Trabaja en ti mismo.

No debes olvidar que la natación es un deporte individual y aunque los entrenamientos se hacen con el equipo, tu tienes que trabajar para tí. Nadie te va ayudar en una competición y por eso en cada entrenamiento debes de exigirte lo que en cada momento o periodo de la temporada está planificado, sin pensar si puedes seguir a tus compañeros o si ellos te pueden seguir a tí.

C.- Si haces siempre lo mismo acabarás aburriéndote.

Los entrenamientos deben de ser variados y divertidos. Debes tener unos objetivos en cada ciclo de la temporada, pero el sacrificio no significa que puedas disfrutar con los ejercicios. Es importante por tanto varias los materiales distancias, y velocidades para que el entrenamiento se haga ameno. V.G. Puedes hacer series de 800, o 32×25 con 2″ de descanso, manteniendo el ritmo y las pulsaciones para trabajar en la zona determinada, pero conseguiras que al no hacer el viraje te esfuerces más y seas más positivo.

D.- Aprovecha el material

Es importante que utilices tu ingenio para conseguir los objetivos de la sesión.

En natación se pueden utilizar multitud de elementos para mejorar la técnica o para aumentar o disminuir la resistencia al agua. Desde los materiales clásicos como: palas, aletas, pull-buoys, tablas de pies etc, hasta nadar con camiseta, con pantalón vaquero, arrastrando un paracaídas o cubo, con gafas tapadas para orientarte etc. etc.

Esto sin duda hará que el mismo ejercicio sea más divertido y que el tiempo se pase volando.

E.- Piensa en la recompensa

Aunque muchos de vosotros nadáis por estar en forma, o por salud física o mental, también es importante que penséis en uno de los principios del entrenamiento: «Principio de la Progresión». En esto se basa en entrenamiento, en la posibilidad de que cada temporada nuestros objetivos se consigan y podamos alcanzar metas que hace unos años eran impensables.

Algunos al principio se ruborizan al pensar competir, pensando que podías quedar el último. Pero sin duda competir y compartir con vuestro equipo las concentraciones y los resultados, os harán mucho más optimistas y será la mejor recompensa.

F.- Ponte en manos de un profesional.

No todos pueden entrenar con un equipo y tener un entrenador, pero es la mejor manera de disfrutar con el conocimiento de que estás haciendo las cosas bien y que un técnico está pendiente de cada uno de los nadadores para evitar lesiones por malas posiciones corporales y para guiarte a los objetivos planteados a principios de temporada.